La industria del calzado

Su huella en el medio ambiente

Como parte de la evolución de nuestro planeta, las variaciones de las temperaturas terrestres siempre han sucedido como un proceso natural. Pero acciones del hombre durante los dos últimos siglos han intensificado el efecto invernadero y con ello el calentamiento global. Este calentamiento global es la principal de causa del cambio climático que padecemos en la actualidad. Constantemente vemos sus efectos, con consecuencias graves, tanto para la humanidad como para el planeta. Las olas de calor, el aumento de las alergias o las especies en extinción, son algunos de los resultados del deterioro provocado por la deforestación, la excesiva actividad industrial o la indiscriminada producción de residuos.

El impacto de la industria de calzado en el medio ambiente

En la industria del calzado se emplean habitualmente productos químicos altamente tóxicos, materiales nocivos como pegamentos, disolventes y plásticos. Desde el proceso de fabricación, hasta la distribución final de un solo par de zapatos, se pueden generar hasta más de 23kg de CO2. Además que una gran proporción de los zapatos fabricados en el mundo se realiza en países donde las leyes son insuficientes y se violan los derechos de los trabajadores. Todo esto hace que este sector se haya convertido en uno de los más contaminantes del planeta. Por lo que, para minimizar este impacto medioambiental se ha ido progresando poco a poco en legislaciones y regulaciones que deben llevar a cabo las empresas y fábricas de calzado. Así como en campañas para concientizar a los consumidores. Como resultado vemos, que cada vez son más los clientes sensibilizados con este problema y que apuestan por un comercio justo y un consumo responsable.

Acciones para minimizar el impacto medioambiental

Colecciones de calzado infantil más sostenibles

También son cada vez más las marcas de calzado que piensan que la ecología y el respeto por el medioambiente ya no son una opción, sino la manera de hacer bien las cosas. En marcas de calzado infantil como Pablosky, se han propuesto mejorar la industria del calzado a través de sus colecciones. Creando diseños de zapatos infantiles más sostenibles. Todo esto, sin dejar de pensar en el correcto desarrollo de los pies de los niños. En los zapatos Geox se han preocupado por reutilizar los productos de desecho del procesamiento y utilizan material reciclado en la fabricación de todas las suelas. Así como otros materiales virtuosos como el caucho natural ecológico. En Gioseppo desarrollan colecciones limitadas, fabricadas con materiales reciclados de otras producciones. Alargando así su vida útil y generando menos residuos.

Pero no solo se deben tener en cuenta, para minimizar el impacto medioambiental, los componentes utilizados en el momento de la fabricación de los productos. También es importante a la hora de empacarlos para su traslado y comercialización. Muchas marcas tienen establecido desde haces años el uso de cartón reciclado, libres de pegamento y barnices para así facilitar un posterior reciclaje.

Es muy probable que en un futuro cercano, todas la fábricas deban contar con sus propias plantas de reciclaje y puntos de recogida de materiales usados. En algunas tiendas físicas ya disponen de contenedores para la recogida de calzado.

Luchar contra el cambio climático es tarea de todos. En nuestras manos está, con conductas responsables en el día a día marcar la diferencia. Ahorrando energía en nuestros hogares, comprando productos locales y de temporada o reciclando productos usados, son algunas de las acciones que podemos llevar a cabo. Estos gestos aunque parezcan pequeños, son de gran ayuda a un problema global que nos afecta a todos.

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