Fútbol sala

futbol sala

Un breve repaso sobre este deporte

¿Dónde, cuándo y por qué surge?

Según su historia, el fútbol sala nace en Montevideo en 1930. Cuando un profesor de educación física se dio cuenta que a raíz de los éxitos alcanzados con el fútbol en Uruguay, muchos niños y jóvenes lo quisieran practicar. Pero que al no haber terrenos idóneos para todos, terminaran haciéndolo en la calle o en espacios muy pequeños. Por lo que Juan Carlos Ceriani, que es como se llamaba este señor, tuvo la idea de adaptar las reglas del fútbol combinándolas con las normas de otros deportes. De esta manera podían jugar en zonas más reducidas con terrenos duros. Del baloncesto tomó el número de jugadores, del waterpolo las reglas del portero y del balón mano la dimensión del terreno y porterías. Así, con estas modificaciones surgió el fútbol sala.

El futsal en España

En poco tiempo se expandió por toda América. Aunque tuvieron que pasar muchos años antes que se creara en 1965, la primera organización internacional y el primer campeonato sudamericano de selecciones. Posteriormente dio su salto a otras partes del mundo, ganando cada vez más apasionados por esta disciplina. A España, según los expertos, llegó en la década de los 70 y aunque no está confirmado, muchos coinciden en que el primer lugar donde se practicó oficialmente fue en el club YMCA de Madrid.

Desde esas fechas hasta hoy, el futsal o futbito, como también se conoce, ha ido evolucionando y España ya forma parte de su historia. Se reconoce como la mejor selección Europea ya que ha sido Campeona del mundo en dos ocasiones (2000 y 2004), tres veces subcampeona (1996, 2008 y 2012) y hasta siete veces campeona de la Eurocopa (1996, 2001, 2005, 2007, 2010, 2012 y 2016). Recientemente han vuelto a subir al podio europeo, tras conseguir el bronce frente a Ucrania.

Algunas diferencias entre el Fútbol y el Fútbol Sala

Aunque el fútbol y el futsal tienen los mismos principios, lógicamente existen importantes diferencias entre estos dos deportes. El campo de fútbol es mucho más grande y abierto, mientras que el fútbol sala se juega en espacios cerrados. La superficie donde se desarrollan cada uno, influye en otras características como en el número de jugadores, el tipo de balón, el tiempo de juego o el tipo de calzado a utilizar.

Por ejemplo en el futsal son cinco los jugadores por cada equipo y los equipos del fútbol necesitan de once jugadores y de un balón más grande y ligero. El terreno donde se juega el fútbol es de hierba o césped, mientras que el fútbol sala se puede jugar en varias superficies pero nunca césped. Por lo que el calzado tampoco debe ser igual. Para la hierba es necesario usar zapatillas con tacos y para el futbito zapatillas de suela lisa. La duración de un partido de fútbol es de 90 min en dos tiempos de 45 por lo que requiere de resistencia, mientras que el fútbol sala es un juego rápido, intenso y técnico donde sus partidos duran 40 min dividido en dos tiempos de 20 minutos.

Beneficios del fútbol sala en la infancia y la adolescencia

Si analizamos los beneficios del fútbol sala en la infancia y en la adolescencia, podemos ver que son numerosos, tanto psicológicos, como físicos. Psicológicamente fomenta la disciplina, el compañerismo y la responsabilidad. Ayudando al desarrollo emocional y a la relación con personas de la misma edad. Mejora el nivel de concentración y evita el uso constante de videojuegos u otras actividades pasivas. Físicamente aumenta la resistencia y fortalece los músculos. Regula el peso corporal y mejora la coordinación motora y la capacidad cardiovascular.  

Deja una respuesta